El hombre más frustrado del mundo.
- 15 abr 2016
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Más para Adán no se halló ayuda idonea para el. Gen. 2:20

Usted no es el más frustrado, ni el único.
El hombre más frustrado del mundo fue Adán.
Imagine la escena: todos los animales formados con sus respectivas parejas, alineados unos tras de otros, inquietos platicando entre ellos. Con el mismo alboroto que siempre causa un nuevo evento, un nuevo suceso, todo quiere estar allí.
“Ya casi me toca. Que nombre me irán a poner a mí”.
Y Adán que aguantaba la risa al ver el copete del burro, las colas sin pelo de los monos. En momentos desesperado por ese animal perezoso que se mueve en cámara lenta. Intrigado por el aroma tan intenso de los pingüinos y el zorrillo.
Y de pronto aparece el cocodrilo con su largo hocico lleno de dientes y sus ojitos mirando hacia arriba al hombre que le pondría un nombre especial, al verlo Adán con esas facciones, en realidad quiso ponerle: pobrecito, pero se esforzó el hombre, seguro de que encontraría un nombre para él, cocodrilo.
Y así podemos seguir imaginando la escena, el momento tan especial, la adrenalina que corría por sus venas, lleno de emoción por este primer gran suceso en el mundo. Pues aún no se inventaba las montañas rusas, ni el tirarse en paracaídas, no había autos de carreras todavía, este tipo de sucesos eran los que hacían fluir la sangre en su cuerpo, este tipo de sucesos eran las “emociones fuertes” que lograban arrancar suspiros de satisfacción en el hombre hasta ese momento, suspiros y sonrisas de satisfacción.
Hasta ese momento todo iba bien, de pronto en la mente del hombre comenzó a activarse su propio entendimiento, su propio sentir, su propios pensamientos.
Comenzó a latir dentro del hombre esa inquietud por analizar todo a su alrededor, y el hombre comenzó a cuestionar en su cabeza, cosas iban y venían a su mente, bastó que surgiera solo una de ellas para que su cabeza se llenara de miles de preguntas, hasta el momento sin respuesta.
La ignorancia era su “felicidad” en ese momento. Después la verdad fue su libertad.
Adán era el hombre más feliz sobre la tierra en ese momento (porque era el único, no había otro).
Pero después de que en su interior se activó esa serie de interrogantes, el hombre pasó de ser el hombre más feliz del mundo a ser el hombre más frustrado del mundo.
La ignorancia a la que me refiero es figurativa, no es para ofender, sino que el hombre (Adán) hasta ese momento de empezar a poner nombre a todos los animales, y cumplir con su tarea que su Creador le había asignado, él ignoraba que todos los otros seres creados tenían una pareja y él era el único que no la tenía. Dice la biblia en el libro de Génesis 2:20 “y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo; más para Adán no se halló ayuda idónea para él”.
El hombre estaba cumpliendo con el encargo, feliz, sonriente, con buen ánimo, y entusiasmo, apasionado por lo que hacía, (en la primera parte del versículo lo podemos imaginar).
-“más para Adán no se halló ayuda idónea para él”… NO SE HALLÓ.
Quiere decir que estuvo buscando. Después de ver que todos los animales terrestres y aves del cielo, todos tenían su pareja.
La pregunta es, ¿en qué momento Adán se dio cuenta de que él era el único que no tenía una pareja a su lado, en que momento volteo su rostro hacia un lado y hacia el otro, buscando a su alrededor un ser parecido a él, semejante a él, que caminara junto a él, que respirara como el, que sonriera como el, que hiciera todas las cosas como él.
Génesis 3:8 menciona que “Jehová se paseaba en el huerto, al aire del día;”
Quiero suponer (como muchos estudiosos suponen) que Jehová disfrutaba de esos paseos por SU jardín, y buscaba al hombre y hablaba con él.
Fue en uno de esos encuentros de Dios con el hombre que el Creador encontró a Adán sentado debajo de un árbol (en sentido figurado) con una ramita en sus manos rayando el suelo sin escribir nada. Esta vez no hubo sonrisa al escuchar a Dios, y saber que su presencia estaba de nuevo en el jardín.
Dios nota que los ojos de Adán no tenían el mismo brillo de antes, que su mirada estaba perdida en ningún lado, viendo sin ver.
Imaginemos la escena de Dios llegando al huerto.
Dios se pasea por el huerto esperando escuchar las pisadas de Adán, cree escuchar algo detrás de aquellos matorrales, se acerca esperando ver a Adán, pero en cambio sale un conejillo saltando sin rumbo…
Dios: que extraño, Adán siempre sale a recibirme.
Buscare más adentro en el huerto, oh si allí esta.
Adán donde te has metido, te he buscado por todo el huerto, por fin te encontré.
Dios: ¿Cómo estás?
Adán: bien
Dios: ¿qué te pasa, que tienes?
Adán: no sé, he trabajado mucho, tengo el mejor camello para pasear, tengo mucha comida, tengo la sombra de estos árboles tan grandes, pero no sé, siento como que me falta “algo”
Entonces Jehová Dios puso manos a la obra y comenzó a trabajar en los planes que ya había hecho desde el principio de todo, cuando dijo: “no es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él”.
Quiero hacer un paréntesis aquí: Hay quienes piensas que la mujer fue creada para diversos fines… como por ejemplo he escuchado frase o expresiones parecidas a esto: la mujer es para que este en la casa. La mujer es para que cuide los hijos, y atienda las gallinas, y limpie la casa, y haga comida, y, y…
Lamento tanto tener que empezar con esto pero no lo digo yo, lo dijo el Señor: “le haré ayuda idónea PARA EL”
Mujeres que no aceptan sujetarse a su esposo. Que Dios nos ayude a entender y a obedecer su mandamiento, a estar sujetas a nuestro propio marido. Somos PARA EL.
Entonces Dios previo todo para el ser humano. Un día va a necesitar compañía humana, alguien con quien hablar mientras que yo visito el huerto, alguien con quien compartir sus sueños.
Y Dios mirando a Adán con ternura pensó: este es el momento que yo esperaba para sorprenderte, para mostrarte cuanto me importas, para enseñarte y mostrarte que Yo tu Creador, soy el Todopoderoso, quiero darte una lección de amor, quiero mostrarte mi poder. Que me conozcas y veas mis hechos poderosos y sepas que si hice todas estas cosas que hasta ahorita conoces y hasta ahorita te he permitido ver, que sepas que también puedo hacer lo que no vez. Que también puedo hacer y darte lo que anhela tu corazón.
Este es el momento al que quería que llegaras, que supieras que por más que buscaste, no hallaste. En este preciso momento que te sientes impotente, que hoy nada que tú puedas hacer, Aquí estoy Yo, a tu lado, escuchándote, viéndote, amándote.
Cuando uno llega a ese tipo de situaciones extremas en la vida, etapas de soledad, momentos de tristeza profundos, después de haber andado desesperados buscando en un lugar y otro, cuando llega el punto donde te rindes, y bajas tus manos, sintiendo que ya no puedes más, ese es precisamente el momento que Dios estaba esperando ver en ti, ese es el momento cuando tus palabras salen desde dentro de tu corazón cargadas de angustia y dirigidas a Dios, con tus ojos llenos de lágrimas, y le dices: sabes que Dios, ya no puedo más.
Entonces Dios te dice: espérate mijo, duérmete, descansa, y cuando despiertes y abras tus ojos, te sorprenderé. Te hare que sonrías de nuevo.
“entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas y cerró la carne en su lugar.
“Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre”
“Y la trajo al hombre”… y el hombre asombrado no podía creer lo que estaban viendo sus ojos, su corazón por primera vez latía más rápido de lo normal, nunca antes había sentido que su corazón se quisiera salir, y poco a poco se dibujó de nuevo esa sonrisa en su rostro, el brillo de sus ojos al mirar esa mujer volvió inundar su mirada, no sabía que decir, Adán daba vueltas en su lugar, cubriendo su rostro con sus manos, de felicidad, no sabía si mirar a Dios o la belleza que tenía enfrente…
Fue Dios quien interrumpió ese estallido de emociones en Adán.
Y bien, ¿qué te parece?
Adán: magnifica, Eres sorprendente Dios, esta echa una belleza.
Dios: pues es para ti, es tuya, conócela, muéstrale el huerto, todo lo que has hecho, todo lo que sabes hacer, cuídala, aliméntala, protégela, atiéndela, no la descuides, comparte con ella todo lo que tienes. Tú serás su proveedor porque eres más fuerte físicamente, Trátala con cariño, no seas áspero con ella, háblale con cariño, trátala con delicadeza y se amable con ella siempre, pero sobre todo ten mucho cuidado de lastimar su corazón. Es frágil, cuida el tono de tu voz con que le hablas, cuida la manera en que la miras, si es posible mírala siempre así como la estas mirando ahorita.
No te confundas cuando este cansado y molesto por otras cosas, no te desquites con ella.
No la ignores, no seas indiferente con ella, porque la hice para ti, acuérdate siempre de la condición en la que estabas y de este momento en que la traje a ti.
Porque con la vara que mides serás medido.
Ella también puede tener una relación conmigo aparte de ti, no debes tener celos por eso.
Ella también puede acercarse a mí cuando lo desee y siempre que me necesite también estaré allí para ella.
Adán: Gracias Señor, eso haré.
Dios: aceptas a N. como tu legítima esposa (esposo), amarlo y respetarlo, de hoy en adelante, en lo próspero, en lo adverso, en la riqueza, en la pobreza, en la enfermedad y en la salud, hasta que la muerte los separe?¿Prometes serle fiel en lo próspero y en lo adverso, en la salud y en la enfermedad, amarla y respetarla todos los días de tu vida?
Adán: lo prometo.
Dios se dirige a la mujer: ¿y tú? ¿Aceptas?
La mujer: si, acepto. Mientras en su mente pensaba: Después de todo no tengo ojos para nadie más. No veo a ninguna otra mujer a nuestro alrededor que pudiera ser una amenaza para nuestro amor perfecto. (Aparte de otros seres humanos en la actualidad, igual que en el huerto, hay otros peligros que no se pueden ver hasta que ya están allí)
Adán: no tienes de que preocuparte mi hermosa, tu eres mi todo, Te cuidare siempre.
Dios: queda establecido: por tanto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.
La boda perfecta. (no te puedes perder este episodio).
No había otro hombre, no había otra mujer. Todo era color de rosa, no había nada que se interpusiera entre ellos. Nada ni nadie ocupaba el lugar del otro en sus corazones.
Y así Adán paso del primer estado de ser el único hombre sobre la tierra. A ser el hombre más frustrado del mundo, y luego a ser el hombre más feliz del universo, pues tenía por fin alguien semejante a su lado y compartiría su vida entera con ella.
Adán: eres única mi amor. Te amo!... Lo que paso después es otra historia.
Por lo pronto Adán se sentía feliz, enamorado, seguro, confiado, y su confianza en Dios se había multiplicado en gran manera, de tal forma que de aquí en adelante confiaría en su Creador, en su Dios, y su Todopoderoso.
De aquí en adelante no habría un día que no buscara hablar con Dios, y le contaría todo, absolutamente todo, sus planes, sus sueños y sus anhelos, confiando en que Dios siempre tiene planes para el ser humano, y todo lo tiene previsto, solamente está esperando que llegues a ese punto donde te rindas por completo a Él, y le digas: Dios, soy tuyo, yo no puedo, obra tú, sorpréndeme.
El problema que viene más adelante en la vida de esta primera pareja, de este primer matrimonio entre el hombre y la mujer, es importante mencionar que Dios lo hizo todo perfecto. Génesis 1:31 nos dice que cuando Dios termino toda la creación el Señor vio todo lo que había hecho… “y he aquí que todo era bueno en gran manera”.
Fue un descuido del ser humano que se sintió tan atraído por las cosas que le rodeaban, que Dios le había dado para su deleite.
En algún momento comenzaron a ocupar el primer lugar en sus vidas, en sus corazones.
Poco a poco el ser humano se fue olvidando de hablar con Dios todos los días y confiar en él. Poco a poco estos esposos comenzaron a caminar cada uno por su lado, y tomar sus propias decisiones SIN CONSULTAR A DIOS, haciendo uso equivocado de su propio albedrío.
Tanto Adán como Eva aprendieron a través de su pecado de desobediencia, la importancia de cuidar su relación personal con Dios.
El momento en que uno se casa por amor, siente que todo es perfecto. Pero hagamos un recuento de los hechos, y volvamos nuestra memoria paso a paso, hasta el punto en que fallamos. Hasta el día del primer enojo, hasta el minuto del primer desacuerdo, hasta que nuestra memoria recuerde quien fue el primero que se enojó, el primero que alzó la voz, quien fue el primero que quiso compartir sus planes con el otro, el primero que no quiso hablar, el primero que rompió la buena comunicación entre ambos.
El primero y sobre el cual recae la mayor culpa es: aquel que descuidó su relación con Dios.
Aquel que tiene el conocimiento de Dios y conoce los mandamientos de su creador, es al que primero Dios va a buscar y a llamar, y le dirá: “¿dónde estás tú?”
Tú el que dice amarme con todo tu corazón, y con todas tus fuerzas.
Tú el que dice que confías en mí a pesar de lo que venga.
Tú el que oras y lees la biblia todos los días.
¿Dónde estás tú, hombre? ¿Dónde estás tú, mujer? Que dicen que me conocen, que dicen que son mis hijos.
¿Dónde estás tú?... y entonces vienen las mil y excusas, las mil y unas justificaciones, y lo que es más fácil: echarle la culpa al otro.
En un matrimonio no habrá uno más culpable que el otro, porque Dios dice: “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”… Romanos 2:23
Pero si nada más había dos seres humanos en el huerto de Edén… porque TODOS, porque no los castigan nada más a ellos? Porque el pecado separa de Dios, y “fueron destituidos de la gloria de Dios”… y ya no podían vivir en el huerto, por eso fueron expulsados de ese lugar, Adán y Eva los únicos habitantes de la tierra, y fue así que fuera del huerto, destituidos de la gloria de Dios, estos “tortolos” comenzaron a tener hijos fuera del huerto, destituidos de la gloria de Dios, y por eso TODOS los que nacieron bajo este régimen, estamos destituidos de la gloria de Dios.
En otras palabras: la decisión y acción de dos (de un matrimonio) afecta a todos los hijos, afecta a todos los descendientes. Todos los descendientes serán hijos, nietos, bisnietos, tataranietos y lo que le siga, serán descendientes de esa misma pareja.
Está en el ser humano la voluntad.
Dios capacito al ser humano con algo que se llama: libre albedrío. Libre para decidir,
Si hiciste mal uso de ese libre albedrío, igual puedes volver a decidir y hacer buen uso del libre albedrío, que Dios puso en ti.
Dios pone en nosotros el querer como el hacer. Ese libre albedrío es de Él, él es el dueño. Pero lo puso en nosotros para que nosotros lo manejemos sabiamente y así a través del libre albedrío conozcas que Dios te hizo un ser INTELIGENTE.
Dios es un Dios de oportunidades, dice que: sus misericordias son nuevas cada mañana. Y si uno de los dos decide enmendar su camino dentro de la misericordia de Dios, hay esperanza en Dios.
Lamentaciones 3: 22- 23 “Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad”.
“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. Filipenses 4:13
En cambio: “el que permanece en mí y yo en el… porque separados de mí nada podéis hacer”.
Con esto quiero terminar: siempre que te sientas frustrado, recuerda que Dios ya tiene planes para ti.
Adán fue el hombre más frustrado de todos los tiempos, porque no había otro. Era el único ser humano en el mundo. No tenía esperanza de encontrar y alcanzar su sueño.
Hoy en día existen millones de seres humanos, semejantes a nosotros, y de todas maneras, el hombre, la mujer, en esos momentos de frustración, siente que son los únicos. Que nadie en el mundo los puede entender, que nadie los puede ayudar… y así es, porque el único que todo lo puede es Dios, para Dios no hay nada imposible.
Jeremías 32:27
“He aquí, yo soy el SEÑOR, el Dios de toda carne, ¿habrá algo imposible para mí?”
Atte. Dios.
Con amor de Dios: Leticia






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